jueves, 28 de enero de 2016




TRES POEMAS DE

SERGIO LOO

CABALLITOS DESBOCADOS DE HOCICO CONTRA EL MURO

y ahí vamos de nuevo al juego gira­to­rio de los cabal­los para salir volando
lesion­a­dos de silen­cios incó­mo­dos y besos remen­da­dos que me saben
a reproches añe­ja­dos o bril­lantes ben­galas de aux­ilio sáquenme
de esta sala mien­tras le cam­bias al tele­vi­sor brilla
car­ca­jeán­dose de nosotros el con­duc­tor del pro­grama mues­tra su
den­tadura son­ri­ente cuando en vez debiera abrirnos de par en par
sus sen­timien­tos redondi­tos con los pan­talones abajo y decla­marnos com­er­ciales
de pro­duc­tos que de tan mila­grosos cop­u­la­tivos de nuevo tú
desabotonán­dome la camisa y te trepas a cabal­lito arre arre cabal­lito
que nos lle­vará directo al choque al muro del te acuer­das pero no
me acuerdo cómo lle­gar a las plan­tas
de tus pies sep­a­radas en mis manos y tus ganas de acel­erar
la tarde hasta que ter­mine y me tenga que ir o el pro­grama final­ice con
un enorme aplauso de parte de todos los telev­i­dentes llenos atas­ca­dos
de una feli­ci­dad idén­tica a quí­tame la camisa que quiero revol­carme
en tu arre arre acel­era acel­era para salir
volando como una par­vada de aplau­sos lesion­a­dos de no vamos
a lograr esa dicha de nuevo pero
momen­tánea­mente nue­stros silen­cios en la sala más col­ori­dos
que estar solos frente a inter­net bus­cando un pedazo de carne o
agu­jer­ito con nom­bre de telen­ov­ela como Pedro
Fran­cisco Javier Alonso Fer­nando San­ti­ago Gómez de la Garza
y Garza con­toneán­dose cer­vatillo inde­ciso de quitarse la ropa o
decirnos ojos grandes siento algo espe­cial por ti no tengo casa quiero
mudarme con­tigo o si no
retomar eso de los ami­gos y sus con­stantes ay ey uy ay y
sus chismes bobos de tan locales tan secos tan sin ti sin sexo sin tu vente aquí
aquí te quiero carne para mi solito pero ya no sabe­mos cómo
regre­sar a ese justo pan­tone de anaran­jado de mi sofá o
tu cama ape­nas cruzábamos la puerta de donde ahora mismo sem­bramos
ecológi­cos arboli­tos de silen­cios entrecor­ta­dos por los gri­tos
de los con­cur­santes del pro­grama de tele­visión que quieren sueñan
ganarse un viaje a la playa o un auto o un refri o
una tosta­dora o lo que sea pero no regre­sar
a la casa con las manos con de nada



TODAVÍA NO ME APRENDO LOS DIÁLOGOS DE ESTA COMEDIA ROMÁNTICA

y ahí vamos de nuevo al juego gira­to­rio de los cabal­li­tos del
car­rusel lleno de focos y frases que ya sabe­mos de memo­ria que
el cru­ci­grama se resuelve con tan sólo escribir las letras que jun­tas dicen yo
no tuve la culpa ni tú tuviste la culpa pero ya
se jodió todo con letra de molde o man­u­scrita el punto es
que quede bien clar­ito y leg­i­ble para que nunca jamás lo podamos pero
ahí vamos de nuevo al cabal­lito gira­to­rio del car­rusel que
no avanza nues­tra des­dicha o nue­stro tedio le par­al­izó el hocico
de plás­tico inox­id­able implaca­ble tu risa que de tan rísp­ida
relinchido de nervios porque no vamos no a poder regre­sar al caramelo
de los besos y las lla­madas inter­minables y los arru­ma­cos que
ensoñadores cabal­li­tos de car­rusel ter­mi­naron deviniendo en
El Guer­nica o El Grito o Las señori­tas de Avi­gnon o todos los planes
que ya no pero dán­donos vueltas nuevas vueltas nuevas opor­tu­nidades y eso
que dijiste no lo voy a tomar en cuenta o bus­camos la forma el
cómo retrac­tarnos pero ya no enca­jan mis
pier­nas con tus pier­nas y los reproches se nos en cabeza y
bus­camos la forma de cómo regre­sar la forma de regre­sar el cómo y ahí
vamos de nuevo al juego gira­to­rio de marearnos la cabeza y ahí
vamos de nuevo al juego gira­to­rio de remen­darnos la cabeza y ahí
vamos de nuevo a reírnos de nue­stros malos fal­li­dos inten­tos de empezar
los errores de nuevo



EL VIERNES DE QUINCENA ES UNA BALADA PARA NOSOTROS

cam­bia de nom­bre hoy dime cómo te lla­mas aquí
apesta apesta a soledad barata de can­ción bal­ada de can­tante fal­l­ida de pelo espon­jado
vienen con su mejor camisa de siem­pre con su loción oficin­ista a ver si así
sólo así con su per­fumito car­iñoso por favor no me dejes te com­pro
cosas caras y col­ori­das de marca impor­tadas de moda hedionda de can­ción chafa
escuchada una y otra la bal­ada de los setenta la foto de los Car­pen­ters
con su gato juguetón puñetero de mierda y luz tenue de mediodía me tiene
me tiene hasta la pero me gusta el brillo de tus ojos flotando en el fondo
de mi cerveza volverá a mí
la maldita pri­mav­era te canta diá­fana y prodi­giosa y grá­cil
pero no me remite ya a nada de flo­recitas ni siquiera de plás­tico por favor ya
no hay para ti no hay para mí más que el tufo de la bal­ada román­tica repetida
a ver si así sólo así alguien cae y te vas con­migo a la casa o yo a la tuya para ver
si cabe­mos bien o renta­mos algo jun­tos los mue­bles min­i­mal­is­tas tú los esco­ges
porque sé te gus­taría ser la ver­sión remix mod­erna ren­o­vada la can­ción de tu madre
aunque se ve se nota tú eres difer­ente a los demás y yo te quiero decir te quiero
inmo­bil­iario de este puto bar de soñadores de tufo de miel pero por favor
dime que sientes lo mismo que yo inmo­bil­iario
de este bar ran­cio que viene ven­i­mos todas las noches para ser siem­pre ser
nuevos y sen­tir por primera vez eso
brotando de nue­stros ojos ger­mi­nantes relu­cientes de ilusión y telen­ov­e­las
del canal 2 ado­les­centes des­cu­bier­tos por primera vez dis­puestos
a la égloga y el bail­able de ir al cine y meter mano en lo oscuro y meter
lengua en lo blando arriba abajo arriba no me dejes por favor
tocan nues­tra can­ción no te vayas hijo de tu pinche puta madre no
te vayas porque que así no quiero no ter­mina el video­clip de mi vida vete
a chin­gar a tu madre culero Sísifo chichifeante de bar en bar que yo y mis jeans pega­dos
nos mere­ce­mos más que este video alco­holizado y la can­tante
que no canta y ape­nas baila pero oh qué nal­gas tiene todos
quieren ser ese par de nal­gas tier­nas pero rudas pero sen­si­bles que bailan bailan
y seducen a los hom­bres sum­iendo la panza o lig­ando en lo oscuro por favor
no me veas así soy una per­sona muy sen­si­ble y yo sé que tú
eres igual que yo somos dis­tin­tos
porque me lo dicen tus ojos tu boca tus dedos tus todos tus lugares comunes
y la son­risa bobal­i­cona que no aguanta no aguanto más ¿voy
o vienes a mi casa?



28 DE ENERO DE 

2014 MUERE:

SERGIO LOO


Nació en 1982 en la Ciudad de México.

Entre 1997 a 2003 conformó el colectivo multidisciplinario Parodia de Vivos, también preparó una antología de poetas mexicanos nacidos desde 1977.

En 2003 fue incluido en las obra Fantasiofrénia. Antología del cuento dañado, en 2004 Paso del Frente, Descifrar el Laberinto en 2005, y en 2006 El fungible: especial de relatos y escribió Claveles automáticos

En 2007 publicó el libro de poemas Sus brazos labios en mi boca rodando, con una versión digital que fue publicado en 2013 por la editorial española Foc.

En 2011 su novela, House: retratos desmontables (México, Ediciones B), compuesta por microcapítulos ordenados evocando el ritmo de música house y con episodios de inspiración almodovariana, en los que abunda el sexo y la marginalidad. Según Fidel Reyes Rodríguez, la novela
es la crónica dolorida y sentimental de una generación, de una época; es un canto a la amistad y a la deslealtad; es un grito de horror ante la fugacidad de las cosas, de la vida. Y es, asimismo, el autorretrato de seres marginados que encuentran un refugio a sus diferencias en otros seres marginados. (Drogadictos, homosexuales, identidades dark, narcotraficantes…)
En 2012 publicó Guía Roji.

Fue becario de Poesía de Jóvenes Creadores entre 2013-2014.

Nunca negó su condición de homosexual, algo importante para comprender su obra.

Falleció el 28 de enero de 2014, a la edad de 31 años, por las complicaciones del cáncer que padecía, detectado en una pierna en 2011.