jueves, 7 de julio de 2016

VLADIMIR MAIAKOVSKI

MI UNIVERSIDAD 

¿Sabe francés,
restar,
multiplicar?

Declina maravillosamente!
¡Que decline!
Pero oiga,
¿acaso usted podría cantar a dúo,
con los edificios?
¿Usted acaso comprende
el idioma de los tranvías?
El hombre, a veces,
apenas sale del cascarón
y ya lleva libros bajo el brazo,
y cuadernos escritos.
Yo,
aprendí el alfabeto en los letreros,
hojeando páginas de estaño y hierro.
Los maestros,
toman la tierra,
la descarnan,
la destrozan,
y enseñan:
-Toda ella
no es más que un globo pequeño, redondo.
Pero yo,
con los codos aprendí geografía.
No en vano he dormido tanto sobre la tierra.
Los historiadores se atormentan con

/importantes preguntas:

-¿Era o no era roja la barba de Barbarroja?
¡Que sea!
No me gusta meterme en las mentiras con 

/telaraña.

Yo conozco de Moscú, cualquiera de sus 

/historias.

Hablan de Dobroliubov (para que lo odien)
pero su apellido está en contra,
protesta la familia.
Yo,
desde niño
aprendí a odiar a los gordos,
a los que se venden por una comida.
Se sientan,
charlan,
y para gustarle a la dama,
hacen sonar sus pobres ideas
con sus frentes llenas de monedas.
Yo,
dialogaba sólo con los edificios,
y las tomas de agua eran mis interlocutoras.
Con la ventana del oído atento escuchando,
los techos oían lo que les arrojaba al oído.
Y luego,
de noche,
sobre una cosa
o la otra
nos pasábamos charlando,
moviendo la "sin hueso".

7 DE JULIO DE 1893 NACE:

VLADIMIR MAIAKOVSKI
(Vladimir Mayakovsky o Maiakovski; Bagdadi, Georgia, 1893 - Moscú, 1930) Poeta soviético. De origen humilde, su militancia en el Partido Bolchevique le causó numerosos problemas con las autoridades de Moscú, donde su familia se había trasladado. En 1911 se unió a los primeros futuristas y participó en la redacción del primer manifiesto futurista ruso.

Vladimir Maiakovski
Su odio visceral al universo burgués y su combativo espíritu revolucionario se reflejan ya en sus primeras obras: La bofetada a gusto del público y la tragediaVladimir Maiakovski (1913). En 1915 publicó el libro de poemas La nube con pantalón y un año después, La flauta-columna vertebral. Del mismo año que la Revolución Rusa son las premoniciones de El hombre (1917), en la que colaboró redactando eslóganes revolucionarios.
A partir de 1923 y hasta 1928 trató de congregar en torno a la revista Lef, fundada por él, a toda la vanguardia artística soviética, a pesar de las críticas crecientes de los estamentos del nuevo orden. Exaltación de la figura de Lenin es el poema V. I. Lenin (1923-1924), y los éxitos de la URSS son cantados por el poeta en obras como Octubre (1927) y ¡Bien! (1927).
También criticó el creciente aparato burocrático soviético con comedias como La chinche (1929) y El baño, que estuvieron precedidas en 1922 por Los sedentes. Problemas políticos y personales, agravados por el fracaso de sus obras, podrían ser los motivos que explicarían su suicidio, pese a que no tardó en ser reconocido por su valor literario como el fundador de la poesía soviética.


7 DE JULIO DE 1884 NACE:

LION FEUCHTWANGER
(Múnich, 1884 - Los Ángeles, 1958) Novelista alemán. Realizó sus estudios en su ciudad natal, y se licenció en 1907 con una tesis sobre el Rabbi von Bacharach, de Heinrich Heine. La Primera Guerra Mundial lo sorprendió en Túnez, donde fue detenido. Con posterioridad, logró huir, regresar a Alemania y enrolarse en el ejército. En 1918 asistió en Berlín al estallido de la revolución.
Datan de poco después sus primeros trabajos, que tuvieron un éxito inmediato; su primera novela histórica fue La fea duquesa Margarita Maultasch (Die hässliche Herzogin Margarete Maultasch, 1923); pero mucho más conocida es Süss el judío(Jug Süss, 1925), reconstrucción novelesca con bases históricas de la vida de un judío que, en el siglo XVIII fue Ministro de Finanzas del Württemberg. No es casual que Feuchtwanger, alemán de origen judío, evocara las vicisitudes de un judío, y de hecho este tema volvería a plantearse en sus siguientes novelas.
Durante aquel período, también trabajó para el teatro; es particularmente conocida su adaptación de Eduardo II, de Marlowe, en parte por la colaboración que le prestó Bertolt Brecht, quien fue un excelente amigo suyo, y fue autor de una de las tres partes de la Angelsächsische Trilogie, una afortunada comedia representada en 1927. Después de emigrar en 1933, Feuchtwanger se estableció en Sanary sur Mère, en el sur de Francia. En 1937, un viaje a Rusia en el curso del cual tuvo un encuentro con Stalin, le inspiró, en polémica con Gide, la entusiasta Moskau 1937. Data de aquellos años (1936-1939) la publicación de la revista Das Wort, editada en Moscú junto a Brecht y Willi Bredel.
De todos modos, a pesar de sus simpatías por el comunismo (que por otra parte se fueron enfriando poco a poco, aunque no de forma explícita, después de la guerra), Feuchtwanger nunca se afilió al Partido Comunista. En 1940 el Gobierno francés lo detuvo durante cierto tiempo en el campo de concentración de Les Milles, pero mientras la invasión alemana llegaba al sur de Francia, logró escapar y llegar hasta América. En el libro Unholdes Frankreich (1942) presenta un sosegado pero penetrante testimonio de sus vivencias como prisionero.
En Estados Unidos prosiguió su afortunada actividad de escritor de novelas históricas, a menudo organizadas en ciclos. Tal es el caso de Der Wartesaal (1930-1939), constituido por las tres novelas, en parte autobiográficas, ErfolgGeschwister Oppenheim y Exil, en las que indaga las causas históricas que condujeron a Alemania al estallido de la barbarie nazi, y acerca de los orígenes del movimiento hitleriano, de los que Feuchtwanger fue testigo en Múnich.
La historia de su pueblo, el eterno perseguido, es objeto de la trilogía Jüdischer Krieg(1932), Los hijos (Die Söhne, 1935) y El día llegará (Der Tag wird kommen, 1942), donde narra las vivencias del historiador judío José Flavio, con numerosas alusiones a la actualidad. En otra novela histórica, Der falsche Nero (1936) se encuentran referencias más directas a los personajes principales del Tercer Reich.
La búsqueda de analogías con el presente propicia el acercamiento de acontecimientos históricos, que la habilidad narrativa y la finura psicológica del autor ilustran de modo convincente. La fluidez del estilo, la precisión y la riqueza de las descripciones explican el interés que en algunos países siguen despertando sus novelas, sobre todo a partir de 1950.