jueves, 10 de marzo de 2016

10 DE MARZO DE 1936 NACE :

ALFREDO ZITARROSA

(Santiago Vázquez, 1936 - Montevideo, 1989) Cantante y compositor uruguayo, considerado uno de los más reconocidos representantes de la canción popular y de protesta de Latinoamérica.

Alfredo Zitarrosa (Foto: Armando Sartorotti)
Mucho antes de que se transformara en una de las personalidades más significativas de la canción latinoamericana, desempeñó diversos oficios: fue locutor en Radio Ariel, actor teatral, periodista y poeta. En 1959, obtuvo el Premio de Poesía concedido por la Intendencia de Montevideo con su libro Explicaciones, que nunca quiso publicar.
Debutó como cantor popular junto a César Calvo y Martín Torres en 1961, iniciando una carrera artística marcada por sus numerosas variaciones de la milonga, su género preferido. Pese al carácter universalista de su compromiso político, no creía en las canciones universales, y toda su capacidad de creación se nutrió de la singularidad de su país.
Desde esta perspectiva estética, creó canciones imperecederas, como Guitarra negra, Adagio en mi país, El violín de Becho, El candombe del olvido y Canto de nadie. Sus canciones fueron prohibidas tras el golpe militar de 1973, tras el que inició su exilio, primero en España, y luego en México, donde compuso gran parte de sus obras tardías. En 1984 volvió a Montevideo, donde una multitud llenó la rambla para recibirlo. En 1988 publicó su único libro de cuentos, Por si el recuerdo.
10 DE MARZO DE 1920 NACE :

BORIS VIAN

(Ville-d'Avray, 1920 - París, 1959) Escritor francés. Ingeniero, periodista, dramaturgo, novelista, actor, músico de jazz y autor de canciones, ha dejado una obra que fue considerada, a título póstumo, como el manifiesto de la juventud existencialista. Boris Vian fue, en efecto, uno de los protagonistas de la bohemia intelectual, nutrida del existencialismo de Sartre, del barrio parisino de Saint-Germain-des-Prés en los años cincuenta. Causó escándalo la publicación, con el seudónimo de Vernon Sullivan, de su primera novela, Escupiré sobre vuestras tumbas (1946), que contiene, bajo la forma de una novela negra, una rabiosa denuncia del racismo. Es autor asimismo de las novelas La espuma de los días (1947) y El otoño en Pekín (1947) -que revela el influjo de Raymond Queneau y de Eugène Ionesco-, y de poemarios como No quisiera morir (1962). Compuso incluso dos óperas: El caballero de nieve (1957), con música de G. Delerue, y Fiesta (1959), con música de D. Milhaud.


Boris Vian quedó huérfano de niño por el asesinato de su padre y conoció la pobreza. A los doce años sufrió reumatismo articular agudo que degeneró en una cardiopatía que le produciría la muerte a la edad de treinta y nueve años. En 1943 se licenció, pero dejó la profesión de ingeniero para dedicarse a tan variadas actividades como son la de novelista, autor de teatro, virtuoso trompetista de jazz, actor de cine, "chansonnier", colaborador de Temps Modernes, traductor de novela negra americana, letrista y autor inconformista de canciones que tocaba personalmente. A lo largo de su vida alternó su profesión de músico de jazz con su faceta de escritor.

Sus dos primeras obras las firmó con el seudónimo de Vernon Sullivan. Una de ellas, Escupiré sobre vuestras tumbas (1946) resultó impactante para el momento; novela descarnada, escandalizó al público francés por su violencia y pornografía, lo que llevó a Boris Vian y a su editor, Jean D´Hauin, a ser procesados por la justicia en 1950 bajo la acusación de "ultraje a la moral y las buenas costumbres", y a pagar una multa de 100.000 francos. Prohibida en 1949, fue reeditada de forma clandestina.

Escupiré sobre vuestras tumbas está narrada al estilo americano de la época. En medio de un ambiente racista y de fuertes diferencias de clase, un joven blanco se introduce en una pandilla de adolescentes de la buena sociedad con el fin de vengar la muerte de su hermano negro. En la prensa llegó a aparecer alguna entrevista a Vernon Sullivan, y en las crónicas se dijo que todo fue un montaje del escritor y su editor para poner en ridículo a la crítica y ganar una buena cantidad de dinero gracias al escándalo.

A pesar de que Vian se había hecho famoso, no lo tuvo fácil para editar su siguiente obra, La espuma de los días (1947), una historia de amor delicada que hace de contrapunto a la anterior. La trama se desarrolla en un mundo extraño y fantástico, que se va haciendo pequeño y en el que los protagonistas se llenan de una melancolía que acaba con ellos poco a poco. En ella el autor refleja la frustración de su amor por Michelle, su mujer, que lo engañó con Jean-Paul Sartre. Como venganza, Boris Vian ridiculizó al pensador en muchos de sus escritos utilizando el nombre de Jean Saul Partre. A pesar de todo, un editor asumió la responsabilidad de publicar de forma clandestina esta obra de un hombre macilento que llevaba el mote de la Garza, se dejaba absorber por el jazz y escribía disparates irracionales.

Otras obras en las que el autor se revela reflexivo y casi delicado son El otoño en Pekín (1947) y La hierba roja (1950), obra por otro lado insolente en su burla de las teorías psicoanalíticas: un personaje llamado Wolf inventa una máquina para destruir los recuerdos y recuperar así la felicidad, objetivo que no consigue. No obstante, su faceta de gamberro literario vuelve a aparecer en Con las mujeres no hay manera (1948) o Que se mueran los feos (1948), en la que el personaje del doctor Schulz se empeña en mejorar la raza humana y hacerla más bella. Otras de sus obras destacadas son Todos los muertos tienen la misma piel (1947), El arrancacorazones (1953) y los relatos de Las hormigas (1949).

De su faceta de poeta cabe mencionar Cantinelas de hielo (1950), No quisiera morir (editada de forma póstuma en 1962) y Textos y canciones (también póstuma, 1966). Como dramaturgo se anticipó al teatro del absurdo utilizando diálogos inconexos como herramienta para mostrar la absurdidad de la existencia humana. Son famosas Descuartizamiento para todos (1950), comedia negra ambientada en un matadero, y la tragedia burlesca Los constructores del imperio (1959). Boris Vian murió de un ataque al corazón en la butaca de un cine durante el estreno de la película basada en su primera y polémica novela. Según dice la leyenda, el disgusto que le produjo la versión cinematográfica fue lo que le provocó el ataque.
10 DE MARZO DE 1772 NACE :

FRIEDRICH VON SCHLEGEL

(Hannover, 1772-Dresde, 1829) Escritor y erudito alemán. Hermano de August Wilhelm von Schlegel, con quien participó en los círculos románticos de Jena y con quien fundó en 1798 la revista Athe näeum. Su principal aportación al romanticismo alemán son sus artículos y ensayos aparecidos en esta revista y en Europa (1803-1805) y la novela Lucinda (1799). Bajo la influencia de Fichte, desarrolló un pensamiento idealista radical. Es autor también de Sobre la lengua y la sabiduría de los indios (1808), donde recoge sus estudios sobre el sánscrito y el persa, y de Historia de la literatura antigua y moderna (1815), que recoge sus lecciones profesadas en la Universidad de Viena, ciudad donde desempeñó el cargo de secretario de la cancillería de Estado.



10 DE MARZO DE 1873 NACE :

JAKOB WASSERMANN

Escritor alemán, nacido en Fürth en 1873 y fallecido en Altausee (Estiria, Austria) el 31 de diciembre de 1933. Hijo de un comerciante judío, intentó sin éxito hacerse un lugar en el comercio, sin embargo pronto se sintió atraído por la literatura y la escritura. Tras unos primeros años de fracasos, su carrera literaria comenzó en Múnich en 1896, donde, por recomendación de Ernst von Wolzogen, comenzó a trabajar como redactor de la revista Simplicissimus. Ese mismo año publicó sus primera novela, Melusine (Melusina), y entró en contacto con otros escritores, entre los que se contaban Rainer Maria Rilke, Thomas Mann, Arthur Schnitzler y Hugo von Hofmannsthal. En 1879 se asentó definitivamente en Viena para dedicarse casi exclusivamente a la literatura. En 1919 se trasladó a la localidad de Altausee, en Estiria. Sus obras se prohibieron en 1933.

El estilo tradicional de Wassermann, uno de los escritores más significativos de la literatura alemana, deja paso siempre a unas tramas cercanas al lector, actuales. Su obra está decididamente influida por la condición judía del autor, que se refleja abiertamente en su escrito de carácter autobiográfico Mein Weg als Deutscher und Jude (Mi camino como alemán y como judío, 1921). También en su primera gran novela, Die Juden von Zirndorf (Los judíos de Zirndorf, 1897), se describe la situación de un judío de ideología nacionalista que intenta realizarse en la sociedad moderna. En Der Moloch (El Moloc, 1903), la gran ciudad se convierte en el lugar de destrucción de un campesino que intenta luchar en vano contra una injusticia cometida contra un judío.

Elaboró obras de tema histórico, entre ellas el volumen de novelas cortas Die Schwestern (Las hermanas, 1906), y las novelas Alexander in Babylon (Alejandro en Babilonia, 1905) y Caspar Hauser oder Die Trägheit des Herzens (Casper Hauser o un peso en el corazón, 1908). Su mayor éxito fue, no obstante, la novela Gänsemännchen (Los hombrecitos ganso, 1915), una visión crítica de la burguesía alemana de su época desarrollada a través de la biografía de un músico.

A pesar de que sus obras tuvieron una gran aceptación durante los años 20, la prohibición del 33 afectó a la obra de Wassermann hasta el punto de que, en la actualidad, aún no se ha recuperado del olvido.

Escribió también la narración Schläfst du, Mutter? (¿Duermes, madre?, 1897), las novelas Der Fall Maurizius (El caso Mauricio, 1928) y Joseph Kerkhovens dritte Existenz (La tercera existencia de Joseph Kerkhoven, 1934), y la biografía Christoph Kolumbus, der Don Quichote des Ozeans (Cristóbal Colón, el Don Quijote del Océano, 1929).