jueves, 12 de mayo de 2016

12 DE MAYO DE 1828 NACE
DANTE GABRIEL ROSSETTI

(Londres, 1828 - Birchington-on-Sea, Reino Unido, 1882) Pintor británico. Hijo de un patriota y poeta italiano exiliado en Londres, creció en un ambiente modesto pero de gran nivel cultural. Dudó entre dedicarse a la poesía o a la pintura, optando por esta última, aconsejado por un crítico que le aseguró que llegaría a enriquecerse. En 1848 fundó la Hermandad Prerrafaelista junto con Hunt, Millais y otros pintores.
Dante Gabriel Rossetti
Sus obras La infancia de la Virgen (1849) y Ecce ancilla Domini representan un claro ejemplo de los ideales prerrafaelistas: recuperar la visión artística del siglo XV italiano, en particular el llamado «candor místico» de Fra Angélico. Pese a ser obras de temática religiosa, no constituyen una expresión de sentimientos o creencias, sino una mera búsqueda de ideales formales.
En la década de 1850-1860, Rossetti abandonó la creación para pintar a la acuarela obras fáciles que en seguida encontraban comprador y con las que amasó una fortuna considerable. En 1860 se casó con Elizabeth Siddal, una mujer compleja con la que mantuvo una relación turbulenta, pero cuya belleza le obsesionaba, hasta el punto de inmortalizarla en innumerables dibujos y pinturas. La muerte de Elizabeth en 1862 supuso un duro golpe para el artista, así como el estímulo para la realización de su obra maestra: Beata Beatrix, un retrato de Elizabeth en el que parangona su amor por ella con el de Dante por Beatriz.
Beata Beatrix (1864), de Dante Gabriel Rossetti
La representación de la figura femenina se convirtió a partir de entonces en una constante en su obra, con una nueva modelo, Janey, la esposa de su amigo William Morris. Son precisamente estos retratos femeninos lo más característico de la obra de Rossetti, al combinar de forma sorprendente idealismo y sensualidad.
En 1856 el pintor se asoció con Morris y Burne-Jones en una empresa de artes decorativas denominada Morris & Co., pero las relaciones entre los tres socios, y por tanto sus negocios, acabaron en fracaso. Murió destrozado por las drogas y el alcohol, pero dejando tras de sí una obra que ejerció una influencia considerable.

12 DE MAYO DE 1921 MUERE
EMILIA PARDO BAZÁN

(La Coruña, 1851-Madrid, 1921) Escritora española. Hija de los condes de Pardo Bazán, título que heredó en 1890, se estableció en Madrid en 1869, un año después de contraer matrimonio. Asidua lectora de los clásicos españoles, se interesó también por las novedades literarias extranjeras. Se dio a conocer como escritora con un Estudio crítico de Feijoo (1876) y una colección de poemas, publicados por F. Giner de los Ríos. 
En 1879 publicó su primera novela, Pascual López, influida por la lectura de Alarcón y de Valera, y todavía al margen de la orientación que su narrativa tomaría en la década siguiente. Con Un viaje de novios (1881) y La tribuna (1882) inició su evolución hacia un matizado naturalismo.
En 1882 comenzó, en la revista La Época, la publicación de una serie de artículos sobre Zola y la novela experimental, reunidos posteriormente en el volumen La cuestión palpitante (1883), que la acreditaron como uno de los principales impulsores del naturalismo en España. Frente a los principios ideológicos y literarios de Zola, Pardo Bazán acentuaba la conexión de la escuela francesa con la tradición realista europea, lo que le permitía acercarse a un ideario más conservador, católico y bienpensante. De su obra ensayística cabe citar, además, La revolución y la novela en Rusia (1887), Polémicas y estudios literarios (1892) y La literatura francesa moderna (1910), en las que se mantiene atenta a las novedades de fines de siglo en Europa.
El método naturalista culmina en Los pazos de Ulloa (1886-1887), su obra maestra, patética pintura de la decadencia del mundo rural gallego y de la aristocracia, y su continuación La madre naturaleza (1887), fabulación naturalista que, al contrario que en Pereda, demuestra que los instintos conducen al pecado. Asimismo, Insolación (1889) y Morriña (1889) siguen insertos en la ideología y en la estética naturalista.
Con posterioridad, evolucionó hacia un mayor simbolismo y espiritualismo, patente en Una cristiana (1890), La prueba (1890), La piedra angular (1891), La quimera (1905) y Dulce sueño (1911). Esta misma evolución se observa en sus cuentos y relatos, recogidos en Cuentos de mi tierra (1888), Cuentos escogidos (1891), Cuentos de Marineda (1892), Cuentos sacroprofanos (1899), entre otros. También es autora de libros de viajes (Por Francia y por Alemania, 1889; Por la España pintoresca, 1895) y de biografías (San Francisco de Asís, 1882; Hernán Cortés, 1914). 


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12 DE MAYO DE 1895 NACE:

Jiddu Krishnamurti

(Madanapalle, 1895 - Ojai, 1986) Místico indio. Nacido en el seno de una familia de brahmanes, un líder de la sociedad teosófica, Annie Besant, vio en él al gran instructor espiritual, la encarnación actual del Señor Maitreya.

Krishnamurti
En 1911, a fin de facilitar su advenimiento, se fundó la orden de la Estrella de Oriente. En 1929 Krishnamurti disolvió la secta y recorrió el mundo con la pretensión de liberar a los hombres de todo temor y de toda limitación, de toda religión y de toda doctrina mediante la introspección individual en busca de capas inexploradas de la conciencia.
Autor de numerosas obras, desde 1969 dirigió en California una asociación que lleva su nombre y, en la escuela del Valle Feliz, potenció una pedagogía basada en la interiorización personal y en la convivencia.

12 DE MAYO DE 1812 NACE:

EDWARD LEAR


Poeta, narrador y dibujante británico, nacido en Highgate (Londres) en 1812 y fallecido en San Remo (Italia) en 1888. Creador de un género literario (el nonsense) que, con antelación a los postulados estéticos surrealistas, celebra por encima de todo la lógica del absurdo, está considerado como uno de los principales escritores ingleses de literatura infantil.

Nacido en el seno de una familia numerosa (era el menor de veintiún hermanos), desde su temprana juventud se vio obligado a aportar ingresos que contribuyeran al difícil sostenimiento de la precaria economía doméstica. Para ello, recurrió a sus innatas dotes para el dibujo y comenzó a ganarse la vida como ilustrador de textos botánicos, zoológicos y topográficos, con los que pronto logró un cierto prestigio que le permitió adentrarse en la pintura de cuadros paisajísticos.

Cuando contaba veinte años de edad, algunas de sus ilustraciones de aves llamaron la atención de los responsables de la London Zoological Society, institución que inmediatamente propuso a Edward Lear que colaborara, en calidad de dibujante, en un tratado ornitológico que vio la luz bajo el título de La familia de los Psittacidas (1832). El éxito de esta obra, que contaba con algunas de las ilustraciones más vivas y precisas de la fauna avícola aparecidas hasta el momento, lanzó a la fama al joven Lear, quien pronto fue contratado como ilustrador oficial del British Museum y llegó, incluso, a convertirse en profesor particular de dibujo de la reina Victoria.

Entre 1837 y 1847, Edward Lear viajó con asiduidad por diversos lugares de Europa y Oriente Medio, donde fue tomando gran cantidad de apuntes literarios y pictóricos que, convenientemente reelaborados, dieron lugar a sus célebres volúmenes titulados Excursions in Italy (Excursiones por Italia, 1846) y A tour in Sicily (Un viaje a Sicilia, 1847).

Sin embargo, el interés despertado por estas obras pronto quedó eclipsado por unos volúmenes poéticos compuestos por Edward Lear a base de brevísimas composiciones humorísticas que, por su falta de sentido aparente, el propio autor denominó nonsense. Estas obras, ilustradas con viñetas y publicadas por entregas, estaban destinadas inicialmente a servir de entretenimiento a los nietos menores del conde de Derby, quienes pudieron disfrutar en primicia de A book of nonsense (El libro de los "nonsense", 1846), cuya fama propició una reedición aumentada al cabo de quince años (1861-1863). Inspirado por el aluvión de reconocimientos que recibió por la creación de estas divertidísimas composiciones para niños, Edward Lear dio nuevas muestras de su capacidad verbal y su ingenio humorístico en A book of nonsense and more nonsense (Un libro de "nonsense" y otro más, 1962), al que después siguieron otras dos obras de idéntica naturaleza: More nonsense, pictures, rhymes, botany, etc. (Más "nonsense", dibujos, canciones, botánica, etc, 1872) y Laughable lyrics: a frehs book of nonsense (Líricas bufas: un nuevo libro de "nonsense", 1877). En estos volúmenes poéticos -algunos de ellos traducidos al castellano bajo los títulos de El ómnibus sin sentido (1846), Disparatario (1871) y Letras divertidas para canciones divertidas (1877), Lear dejó impresas ciertas cancioncillas que, como "El búho y el gato", han pasado al acervo de la literatura clásica infantil.

Para crear sus "nonsense", el poeta de Highgate recurrió al modelo del limerick, un molde estrófico rimado, muy breve, propio de la poesía inglesa del siglo XVIII, cuy esquema métrico es el siguiente: aabba. Lear, tomando por otro lado algunos temas, motivos y personajes de las nursery rhymes tradicionales, incorporó al limerick una cadencia rítmica más moderna y, sobre todo, unos contenidos absurdos y disparatados que se escapaban a cualquier formulación del discurso lógico habitual. El procedimiento más utilizado por el original poeta consistía en lograr que la reaparición final de la rima del último verso y las palabras iniciales del primero pusieran de manifiesto el retrato caricaturesco y grotesco de unos personajes ridículos o patéticos, cuyas extravagancias sólo podían encuadrarse en un mundo absurdo, enloquecido y, en no pocas ocasiones, no tan inocente como el universo tradicional de la literatura infantil. También se sirvió con frecuencia del ripio sin sentido, el gusto por la paradoja y la ironía, la complacencia en el artificio puramente verbal y, en general, la incorporación de un moderado tono melancólico que, sumado a la agilidad rítmica, dotaba a sus composiciones de una riqueza y complejidad que tampoco eran frecuentes en la lírica infantil tradicional.

Este fecundo ejercicio de surrealismo avant la lettre ha sido interpretado por buena parte de la crítica literaria inglesa como una manifestación más de la corriente irracional que, en abierto rechazo a la ideología pacata y conservadora de la época victoriana, se presentaba como una reacción al conformismo tanto en la forma como en los contenidos. Para otros estudiosos de la literatura destinada a los menores -como sostiene Román López Tamés en su obra Introducción a la literatura infantil (Murcia: Universidad, 1990)-, el nacimiento del nonsense deben rastrearse en causas muchos más generales y lejanas, ya que "el disparate, el nonsense infantil puede estar en el origen del hecho poético"; de ahí que su obsesiva fijación por el ritmo y la sonoridad, al margen de cualquier significado lógico, fuera tan del agrado de los posteriores poetas surrealistas, quienes también pretendieron, con sus obras absurdas e irracionales, recuperar la libertad lúdica y la riqueza imaginativa de la infancia.

Sea como fuere, lo cierto es que la gozosa celebración del absurdo que puso en circulación el nonsense de Edawrd Lear dejó muy pronto una clara influencia en el quehacer de otros grandes escritores británicos consagrados al género infantil y juvenil; entre ellos, tal vez el más nítidamente afectado por las composiciones de Lear fue el celebérrimo Lewis Carroll, cuyas universalmente famosas obras Alicia en el país de las maravillas (1865) y Alicia a través del espejo (1872) lograron llevar los procedimientos del nonsense hasta sus últimas consecuencias. Al parecer, fue una niña real, llamada Alicia, quien rogó a Carroll que le escribiera un libro "lleno de nonsense", lo que da buena muestra de la difusión y asimilación que habían alcanzado las composiciones de Edward Lear entre los pequeños lectores ingleses.