jueves, 11 de agosto de 2016

11 DE AGOSTO DE 1932 NACE:
FERNANDO ARRABAL
(Fernando Arrabal Terán; Melilla, 1932) Dramaturgo y novelista español. Residió en Melilla (hasta 1939), en Ciudad Rodrigo (hasta 1946) y en Madrid (hasta 1955). Abandonó España "por motivos de libertad", decisión reafirmada en 1958 al fracasar el estreno de Los Hombres del triciclo.

Fernando Arrabal
En París (su residencia permanente) fundó en 1961 con otros jóvenes el movimiento "pánico", con influencias de Tristan Tzara y el dadaísmo y estimulado también por André Breton. Conoció a la que luego sería su mujer y traductora, Luce Moreau, y estrenó Pique-Nique en Campagne (1959), dirigida por Jean Marie Serrau. Ese mismo año obtuvo una beca que lo llevó a Estados Unidos, ocasión que aprovechó para recorrer casi todo el país. Cuando volvió a Francia, su obra se consolidó en primera línea de las vanguardias.
Su teatro, encuadrado en la tendencia del absurdo, asume la mirada del niño (ajena a toda racionalización) y concibe el escenario como centro de confusión, terror, euforia, caos, pero también culto de la felicidad y rechazo de toda ley moral. A través de sus estrenos y su publicación en París el teatro de Fernando Arrabal alcanzó renombre universal.
Ya en sus primeras obras elige universos circulares o espacialmente cerrados; así en Los dos verdugos (Les deux bourreaux, 1956) y en El cementerio de automóviles(Le cimetière des voitures, 1957). Con el acopio de elementos surrealistas, las bases de su teatro se desarrollan en una búsqueda formal, tanto por lo que respecta al tratamiento del espacio escénico como al trabajo expresivo del gesto: Ceremonia para un negro asesinado (Cerémonie pour un noir assassiné), El arquitecto y el emperador de Asiria (L'architecte et l'empereur d'Assyrie, 1966) y Oye, patria, mi aflicción (1977) cuentan entre sus títulos más significativos.
Paralelamente, Fernando Arrabal ha desarrollado una labor como cineasta; a menudo, al igual que en su teatro, se inspira, con virulenta iconoclastia, en sus obsesiones españolas. Se inicia su filmografía con Viva la muerte (1970) y continúa con Iré como un caballo loco (1973), El árbol de Guernica (1976) y La odisea del Pacífico (1980). Por último, mencionemos su obra de narrador, marcada asimismo por una voluntad experimental y provocadora: las novelas Baal Babylone (1959),Arrabal celebrando la ceremonia de la confusión (1966), La torre herida por el rayo, que fue galardonada con el premio Nadal 1983 y La virgen roja (1986).
De entre sus últimas obras teatrales cabe citar Breviario de amor de un halterófilo(1987); La travesía del Imperio (1988); La extravagante cruzada de un revolucionario obeso (1989); Róbame un billoncito (1990) y La carga de los centauros (1990). El Teatro completo, publicado en dos volúmenes, vio la luz durante el bienio 1997-1998. Por otra parte, entre sus novelas más recientes destacan La hija de King Kong (1988); La extravagante cruzada de un castrado enamorado (1990); El mono, o enganchado al caballo (1994) y Ceremonia por un teniente abandonado (1998).
En la década de los noventa ha publicado también un volumen de poemas titulado Arrabalesques (1994) y varios ensayos tales como La dudosa luz del día (1994), galardonado con el Premio Espasa de Ensayo; Carta al rey de España (1995) y Un esclavo llamado Cervantes (1996), que ofrece una visión desmitificadora del autor del Quijote.
11 DE AGOSTO DE 1903 NACE:
ÁNXEL FOLE
(Ánxel Fole Sánchez; Lugo, 1903 - 1986) Narrador y dramaturgo español en lengua gallega. Perteneciente, junto a Álvaro Cunqueiro y Rafael Dieste, a una generación de escritores gallegos formados antes de la Guerra Civil, Fole no optó por exiliarse tras la guerra y se vio sometido a un total ostracismo interior.

Ánxel Fole
Inició estudios de filosofía y letras y derecho en Valladolid y Madrid, pero abandonó ambas carreras. Comenzó a publicar en el periódico de Lugo La Provincia (1927) y colaboró posteriormente en El Pueblo Gallego, en el que aparecería su primer artículo en gallego (1934) e inició su serie periodística Andar y ver. Durante la II República intervino en política; fue vicepresidente de la Agrupación de Lugo del Partido Republicano y militó más tarde en el Partido Galleguista. En esa misma época dirigió la página literaria de Guión, escribió en Resol y fundó Yunque, revistas desaparecidas al comienzo de la Guerra Civil (1936-1939).
En 1943 firmó en El Progreso con el pseudónimo Neumandro, que utilizó desde entonces. Colaboró en La Hoja del Lunes de Lugo, en La Noche de Santiago de Compostela (La Coruña) y en El Faro de Vigo (Vigo, Pontevedra). Esporádicamente publicó artículos en las revistas gallegas Grial, Vida Gallega, Chau y Teima. Fue miembro de la Real Academia Gallega.
Aunque también cultivó el teatro (Pauto do demo, 'Pacto con el diablo', de 1955), la mayor parte de la obra de Ánxel Fole se compone de relatos y novelas cortas: A lus del candil ('A la luz del candil', 1953), Contos da néboa (1975), Historias que ninguem cre (1985) y Tierra áspera. Partiendo de las tradiciones orales de la Galicia rural, creó ambientes de magia, misterio y sucesos sobrenaturales, con la imaginería típica de su tierra.
11 DE AGOSTO DE 1897 NACE:
ENYD BLYTON 
Escritora británica nacida en 1897 y muerta en 1968. Estudió magisterio y publicó su primer libro de poemas Child Whispers en 1922, pero no comenzó a escribir de manera constante hasta 1938. Escribió cuentos de hadas, libros de aventuras y series sobre sus personajes más famosos, Los Cinco y Los Siete. Publicó más de seiscientos libros, de los cuales la mitad continúa reeditándose en la actualidad. Se hizo muy popular entre los niños debido a su estilo amable, sus personajes y su sencillo vocabulario. Sus libros fueron bien aceptados durante los años treinta y cuarenta, y aunque se consideraban un mero entretenimiento, tras la posguerra intentaron prohibirlos. Posteriormente, encontraron menos oposición y fueron considerados útiles para desarrollar el gusto por la lectura en los niños y los jóvenes. Entre los autores de literatura infantil que eligieron pasar -por lo menos de una forma explícita- sobre el deseo de didactismo para distraer ante todo, cabe destacar el papel de esta escritora inglesa, que siempre pretendió coincidir con las necesidades espontáneas del niño.


El Club de los Cinco

El joven lector pide fundamentalmente a la novela de aventuras que le transporte a confines geográficos e históricos de nuestro mundo, y que le ponga en relación con seres excepcionales a quienes pueda admirar y con los que sentirse identificado; pero, al mismo tiempo se hace necesario dar al niño conocimientos científicos, técnicos, históricos, etc. Otra regla de oro de la literatura de los jóvenes es que éstos exigen a sus héroes que se comporten como adultos.

El Club de los Cinco, gracias a su título, al atractivo que ejercen los cuatro héroes acompañados de su perro y, sobre todo, al número de volúmenes publicados, es el auténtico dueño del mercado. Es aquí donde la autora conserva el tono infantil con más naturalidad que sus numerosos seguidores e imitadores. La atmósfera de prolongadas vacaciones es, por otro lado, un importante detalle a tener en cuenta en estas obras, que constituyen una especie de opio que se adapta bien a la edad de los consumidores. Un análisis serio de El Club de los Cinco, naturalmente en su lengua original y no en las versiones edulcoradas que ofrecen otros idiomas, permite comprender que los países que poseen esta tradición de literatura infantil manifiestan siempre mayor comprensión de las necesidades de la fantasía infantil y, por ello mismo, mayor vitalidad. De hecho, es fácil ver que de ahí precisamente es de dónde proviene toda esta literatura de evasión, reflejada en el fenómeno de El Club de los Cinco, pero que sabe conservar su principal mérito: la ausencia total de pretensión literaria.
De aquí surge el fenómeno de la serie; en general podríamos hablar de una serie literaria -peo también puede ser televisiva, cinematográfica, periodística, etc.- como de un fenómeno basado en un esquema extremadamente pobre, aunque no por eso reduce sus posibilidades de éxito. A pesar de sus manifiestas carencias, en los últimos años asistimos a un crecimiento progresivo de las series. En Francia todavía son tímidas, y no hacen sino dar los primeros pasos frente al fenómeno Enyd Blyton, pero en otros países, concretamente los latinos, no hay un equivalente de este género; sin embargo, se perpetúa felizmente en los Estados Unidos, Inglaterra, Alemania y los países escandinavos, con autores como Elizabeth Enrigth, Anthony Buckeridge, Henri Winterfield y Harry Kullmann. En el caso que nos ocupa -el de Enyd Blyton-, y hay que limitarlo a las dimensiones psicológicas del mundo infantil, se trata de un grupo de niños -la literatura infantil generalmente no admite el héroe solitario- que vive, de libro en libro, una aventura de tipo policial basada en un enigma, normalmente muy simple, y que lleva implícitos o explícitos todos aquellos motivos que causan impacto en la imaginación: la agresión, bajo la forma de robo o de desaparición; la búsqueda, la prueba, el desenmascaramiento. Y, sin embargo, las series se multiplican.