sábado, 9 de agosto de 2014

9 DE AGOSTO DE 1945
Estados Unidos lanza su segunda bomba atómica en Nagasaki, Japón
El bombardero estadounidense ‘Bockscar’, en busca de astilleros, en cambio encontró la fábrica de armas Mitsubishi, y sobre este objetivo dejó caer la bomba atómica ‘Fat Man’, la segunda en ser detonada sobre Japón y más poderosa que la de Hiroshima. Se estima que en este acto perecieron 70.000 personas.
Inicialmente el blanco era Niigata, pero estaba lloviendo; se cambió a Kokura, pero había niebla espesa y a falta de combustible y con la misión en peligro Charles Sweeney se decidió finalmente por el último blanco alternativo: Nagasaki. El ‘Bockscar’ solo tenía combustible para una sola pasada, al llegar el avión encontró un techo de nubes, tenía que tomar una decisión o la arrojaba o volvía y se decidió el bombardeo por radar. La bomba explotó a 500 metros de la Catedral de Urakami. Fue tal la estupefacción de los cuarteles militares y el grado de shock tanto de civiles como militares que en Nagasaki no se inspeccionó hasta después de una semana. La explosión incendió las estructuras de acero de los edificios de hormigón; los árboles fueron arrancados de raíz y quemados por el calor; algunas personas tuvieron quemaduras en todo el cuerpo, otros perdieron la vista, pero lo que causó mayor impacto fueron las progresivas deformaciones que afectaron a la población, que no se manifestaron en el acto, sino que podían presentarse años, meses o semanas después de la detonación.
Tras la guerra la ciudad fue reconstruida, aunque algunos escombros fueron dejados intactos en memoria y se levantaron nuevas edificaciones con el mismo objetivo, como el museo de la bomba atómica.
Japón se rindió 5 días después de esta destrucción.