miércoles, 1 de abril de 2015

1 DE ABRIL NACE :
EDMOND ROSTAND

(Marsella, 1868 - París, 1918) Autor dramático francés, recordado especialmente como autor de Cyrano de Bergerac. Escribió habitualmente para la actriz Sarah Bernhardt y se le dio el sobrenombre de "rey de la Belle Époque". Siguió estudios de derecho y al mismo tiempo escribió una obra, Le Gant rouge (1888), así como un cierto número de poesías, sin ningún éxito.

Edmond Rostand

No ejerció nunca la abogacía y se consagró por completo a los trabajos literarios. En 1890 publicó un volumen de poemas: Les Musardises. Otra obra de 1891, Les Deux Pierrots, tuvo tan poca aceptación como la anterior. Pero su comedia en verso Los noveleros, representada en 1894 en la Comédie Française, fue muy aplaudida. A continuación escribió dos piezas para Sarah Bernhardt: La princesa lejana, representada en 1895, y La Samaritana, en 1897.

En diciembre de ese mismo año se representó otra creación suya, Cyrano de Bergerac, inspirada en el precursor de la ciencia-ficción, al que convirtió en un espadachín generoso, dotado de una monstruosa nariz, que fue un triunfo de una repercusión raramente igualada en los anales del teatro. Este drama en verso, ambientado en la Francia del siglo XVII, presenta al poeta y espadachín que da título a la obra secretamente enamorado de su bella prima Roxana. Cyrano no se atreve a declararle su pasión por temor a ser rechazado a causa de su fealdad, y se conforma, en cambio, con esconderse bajo el balcón de Roxana y dictar desde allí a Christian de Neuvillette las frases de amor que éste (un joven y rudo cadete procedente de Gascuña) no acierta a dirigir a la muchacha.

La obra siguiente, El Aguilucho, creada en marzo de 1900, conoció un reconocimiento parecido. Este doble éxito de público, a pesar de que la crítica fue severa con ambas obras, influyó en su ingreso a la Academia Francesa (1901). Coronado por la fama a los veintinueve años y miembro de la Academia a los treinta y tres, vivió alternativamente en Cambo, en el País Vasco y en París, envuelto por la admiración y asistido por su esposa entusiasta e incitadora, Rosemonde Gérard, en tanto crecían las leyendas acerca de su presunción y el fasto de su vida. Poseía, en realidad, un carácter reservado, tendente a la tristeza y a la timidez, extremadamente nervioso, intolerante con las pequeñas dificultades y fácilmente dominado por el ambiente.

Enfermo de pulmonía, Rostand se retiró finalmente al país vasco-francés. Sólo en 1910 el público parisino pudo asistir a la representación de su nueva obra, Chantecler, que desconcertó al auditorio y a los críticos por sus audacias formales. La última noche de don Juan, para muchos su mejor pieza, y los poemas que le inspiró la Primera Guerra Mundial (El vuelo de la Marsellesa), fueron publicados póstumamente en 1921.